El clima en Cabeza del Caballo, en la provincia de Salamanca, se caracteriza por ser mediterráneo continentalizado, con marcadas diferencias entre estaciones. Los inviernos son fríos y húmedos, con un incremento notable en las precipitaciones durante esta estación, mientras que los veranos suelen ser secos y calurosos, alcanzando su punto más seco en julio. La influencia de la altitud y la ubicación en el interior de la península acentúan estos contrastes, provocando inviernos con temperaturas bajas y veranos con temperaturas elevadas.
La meteorología de Cabeza del Caballo presenta un patrón en el que la estación más lluviosa es el invierno, favoreciendo la vegetación y la recarga de acuíferos, aunque en verano las lluvias son escasas. La época más agradable para actividades al aire libre suele ser la primavera y el otoño, cuando las temperaturas son moderadas y las precipitaciones no son excesivas. Este clima, con su marcada estacionalidad, influye en las actividades y en el ritmo de vida en la zona.
Normales climáticas WorldClim 2.1 para el periodo 1970–2025.