El clima en Galápagos, en la provincia de Guadalajara, se caracteriza por ser mediterráneo continentalizado, con marcadas diferencias entre estaciones. Los inviernos son fríos y secos, mientras que los veranos presentan temperaturas elevadas y un período de sequedad que se intensifica en julio. La estación más lluviosa, en otoño, trae lluvias moderadas que contribuyen a la humedad del entorno, aunque en verano las precipitaciones son escasas y las condiciones resultan más secas. La influencia de la altitud y la ubicación interior de la comarca acentúan estas variaciones climáticas, generando un tiempo en Galápagos bastante contrastado a lo largo del año.
La meteorología de Galápagos favorece las actividades al aire libre en primavera y principios de otoño, cuando las temperaturas son agradables y las lluvias son moderadas. La época más cómoda para disfrutar del entorno natural suele coincidir con estos meses, evitando los periodos de mayor frío en invierno o de sequedad extrema en verano. En general, el clima en Galápagos permite planificar con cierta antelación las actividades, siempre teniendo en cuenta las variaciones propias de un clima mediterráneo continentalizado.
Normales climáticas WorldClim 2.1 para el periodo 1970–2025.