El clima en Lagunilla, en la provincia de Salamanca, se caracteriza por su naturaleza mediterránea continentalizada, con marcadas diferencias entre estaciones. Los inviernos son fríos y húmedos, siendo la temporada más lluviosa del año, especialmente en diciembre, mientras que los veranos presentan temperaturas elevadas y un período notablemente seco, con julio como el mes más seco. La influencia de la altitud y la proximidad a la meseta castellana acentúan estos contrastes climáticos, generando inviernos con temperaturas bajas y veranos con temperaturas elevadas y noches más suaves.
La meteorología de Lagunilla revela que la época más agradable para actividades al aire libre suele ser la primavera y principios del otoño, cuando las temperaturas son moderadas y la pluviometría aún no alcanza su pico. La distribución de las precipitaciones, concentradas en invierno, junto con las temperaturas extremas en verano e invierno, configuran un clima que exige adaptarse a un amplio rango de condiciones climáticas a lo largo del año.
Normales climáticas WorldClim 2.1 para el periodo 1970–2025.