El clima en Longares se caracteriza por ser de tipo continental de interior, con marcadas diferencias entre las estaciones. Los inviernos suelen ser fríos, con periodos secos y una temperatura mínima que se acentúa en enero, mientras que los veranos alcanzan su punto más cálido en julio, con temperaturas elevadas que favorecen el calor durante los meses estivales. La primavera es la estación más lluviosa, concentrando la mayor parte de las precipitaciones anuales, lo que influye en la vegetación y en la actividad agrícola de la zona.
La meteorología de Longares refleja un contraste notable entre las estaciones, siendo los meses más secos en invierno, especialmente en febrero, y más húmedos en primavera. La influencia del interior peninsular y la lejanía de la costa contribuyen a que las condiciones sean extremas en cuanto a temperaturas y precipitaciones. La época del año más agradable para actividades al aire libre suele ser en primavera y principios del verano, cuando el clima es más templado y las lluvias no son tan frecuentes.
Normales climáticas WorldClim 2.1 para el periodo 1970–2025.